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Con los pies en el suelo II
Por su actualidad, a continuación, les volvemos a repetir el artículo que publicamos hace casi un año en este periódico, cuando aún estábamos en el Gobierno.
1 de Septiembre de 2009
Un año más, terminan las fiestas de San Roque con la última marea de los Caneiros. Llega ahora el momento de reflexionar sobre los aciertos y posibles errores en la organización y en el gasto de estos doce días festivos y poner la vista en el próximo San Roque 2010.
Como ya adelantamos en nuestro programa electoral, y haciéndonos eco de una propuesta que ya está en la mente de muchos ciudadanos, es necesario reducir algo el número de días festivos, procurando unas fiestas más breves y de calidad.
A esto deberíamos sumarle la fuerte crisis económica, cuyo final aún no se ve con claridad, que las familias y las empresas estamos soportando y a la que no es ajena la administración municipal.
Los políticos estamos obligados, más que nadie, a gestionar con sensatez un dinero que nos pertenece a todos porque sale del sacrificio y del esfuerzo de todos. El futuro laboral y económico se dibuja incierto. Se hace necesario tomar medidas que reduzcan gastos y priorizar acciones sin provocar endeudamientos innecesarios que hipotequen el futuro, procurando afectar lo menos posible a los servicios básicos.
Hace justo un año que los tres concejales de CxB asumieron con responsabilidad su entrada en el gobierno, dirigiendo cada uno sus concejalías, desde entonces, procurando ofrecer servicios de calidad, con un gasto económico prudente y muy medido. Asi se continúa haciendo.
Ya desde el principio, CxB propuso a sus socios de gobierno la necesidad de reducir días festivos en San Roque, que significaría también una importante reducción de gastos, pero dicha reducción fue imposible porque ya había espectáculos contratados con, al menos, un año de antelación.
Desde CxB queremos dar un paso adelante y proponer que se reduzcan las fiestas de San Roque en el año 2010, respetándose como festivos nuestros días más tradicionales y verdaderamente importantes. Esta medida supondría un importante ahorro, sin tener que renunciar a espectáculos, cantantes y orquestas de máxima calidad sólo en esos días concretos.
Unas fiestas que pueden ser intensas y en las que la programación vaya más dirigida a la calidad que a la cantidad y donde pasemos de los gestos a los hechos, al menos mientras las cuentas municipales no nos puedan ofrecer balances económicos defendibles.
Junta Directiva CxB
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